Doctor Petrus

Eglantina Di Mase, con todos los sentidos

“Cuando degustas un vino, lo ves, lo hueles, lo sientes y lo descubres. Para sacar el máximo provecho a nuestra vida debemos degustarla, ser conscientes y usar todos nuestros sentidos en cada momento”. Esta frase pertenece a uno de los posts de Eglantina Di Mase, @eglanontherocks en Instagram, una mujer dedicada “al maravilloso mundo de los vinos y licores”, dice con entusiasmo.

El competitivo sector de la importación y distribución y la creación de cavas personales y comerciales, como las usadas en restaurantes, es parte de su dinámica. Además presta asesoría a diferentes empresas del sector, como licorerías y locales, tanto en Venezuela como en el exterior.

-¿Cómo llega a este mundo tan exigente?

-Me gradué en Economía. Esa fue mi primera carrera. Después hice un máster en ventas y mercadeo de vinos y licores en Burdeos, Francia. De ahí fui a trabajar a Saint-Émilion por dos años en un grupo que constaba de siete viñedos. Y después me fui a La Toscana, a trabajar con la familia Frescobaldi, en un viñedo de 803 hectáreas.

-En términos de competitividad ¿cómo ve esta actividad para las mujeres?

-Hay muchísimo espacio para las mujeres. No siento que haya diferencias entre hombres y mujeres en este mundo. Y en efecto, hay un sinfín de mujeres enólogas produciendo whisky, ginebra, vodka y muchos otros destilados. Siempre destaco a Margareth Henríquez, una venezolana que es presidenta y CEO de Krug Champagne. También está Lesley Gracie, Master Distiller en Hendrick’s Gin. Ella es una señora que tiene una vida definitivamente alucinante en el mundo de los destilados. Como ellas hay muchas y estamos muy presentes en todo lo que es el mundo de vinos y licores. Tanto produciéndolos, como en la parte gerencial o en el mercadeo.

-¿Esa igualdad de género también existe en los espacios profesionales en los que le toca competir?

-Yo creo que he tenido mucha suerte porque nunca me he sentido relegada por ser mujer. Años atrás supe del concepto de que las mujeres son mejores para hacer vino blanco y los hombres mejores para hacer vino tinto, porque ellas son más detallistas. Entonces sí siento que hay una completa igualdad de género en esta industria, que ambos nos necesitamos. No hay que olvidar que usualmente, en lo que se refiere vinos y licores, las mujeres somos quienes compramos, las que vamos al supermercado y nos enfocamos en ese tema.

-¿Estima que en el género masculino está dispuesto a ceder la conducción gastronómica durante una cita, por ejemplo?

-Ceder es crecer y, bueno, siento que estamos dando espacio tanto ellos como nosotras.

-¿Hay interés en las nuevas generaciones por los sabores de vinos y destilados?

-Las nuevas generaciones están consumiendo bebidas de alta gama a más temprana edad. Vienen con mayores demandas hacia la vida, con conciencia y experiencias más precisas. Esto lo veo en mis primas menores que yo, que toman vino, pero no como nosotros cuando teníamos quince años que conocimos el ron y otras bebidas. Ellas ya piden con propiedad un cabernet y muchos de nosotros a esa edad ni sabíamos qué era eso. Entonces creo que esas nuevas generaciones van a ser más demandantes, que ya conocen la buena vida y quieren saber mucho de los buenos sabores que ella tiene.

A Eglantina Di Mase la cuarentena la retuvo en Caracas, en su casa, y allí sigue trabajando. “He buscado entretener mucho a mis seguidores y aportar conocimiento acerca de los vinos y licores. Espero seguir creciendo y seguir enseñando, y que muchos proyectos culminen y los podamos activar pronto”.

Fuente: Estampas